Malvinas. Plan “C”.

En la década del 50 Habían unos 500 habitantes en el archipiélago y lo único valioso que había sobre ellas era la empresa Falkland Islands. El Presidente Perón le ofreció a Inglaterra comprarle la empresa. Con eso los argentinos podía ir allá cuantas veces quisieran, vivir y trabajar allí y luego Perón tenía pensado afincar allí unos 1.500 argentinos y más luego, los habitantes pedirían por votación a las Naciones Unidas la soberanía argentina. Esto no prosperó porque no aceptó vender la empresa. Durante el Gobierno de Frondizi los ingleses ofrecieron en venta la empresa F. I. al gobierno Argentino o a cualquier empresa o persona que quisiera comprarlas. La respuesta oficial del Gobierno Argentino fue “Las Malvinas son argentinas. Por lo tanto lo que está sobre ellas es argentino. Si compramos a la empresa, estamos admitiendo que no son argentinas” Eso fue un error colosal. Cuando el orgullo actúa en contra de los intereses propios no es orgullo, es estupidez. Durante el gobierno de María Estela Martínez, YPF tenía en las islas una plata de despacho de combustible para automóviles, barcos y aviones. Muchos argentinos viajaron allá por ese motivo, habían vuelos regulares de LADE y habían isleños en el continente. Fue en esa época que una empresa inglesa ofrece asociarse con YPF para explorar y explotar la plataforma marina del archipiélago. La respuesta argentina fue la misma. Si hubiéramos comprado la empresa F. I. Las Malvinas abrían sido argentinas en 10 o 20 años. Y si hubiéramos tardado el doble, da lo mismo. Si hubiéramos asociado YPF con la empresa inglesa, hoy llevaríamos 40 años convivencia con familias mixtas en las islas y en el continente. Hoy habrían argentinos viviendo allá e isleños viviendo en el continente. Habrían isleños en los hospitales y en las escuelas y cientos de ellos con títulos universitarios argentinos. El argumento de Argentina de que están dentro de las 200 millas marinas. tienen una legitimidad precaria porque. Con ese mismo argumento Francia puede pedir la soberanía francesa sobre el archipiélago británico. La ocupación de las islas por los ingleses tiene una legitimidad precaria. Tan precaria como la ocupación de América del Norte por los ingleses, de América del Sur por los portugueses y América Latina por los españoles. El argumento de que los ingleses descienden de piratas ladrones, que le robaban a los saqueadores decentes, no tiene vigencia jurídica. Por último. Muchos años de permanencia en un lugar otorga derecho. Los ingleses acumulan legitimidad con los años. Para compensar esa diplomacia a contramano de los intereses argentinos. Esa estrategia errada. Pasamos a la guerra. Esa vez íbamos a poder decir: Los argentinos somos un desastre en dipomacia pero ¡Ah. Cuando agarramos las armas! Y no pudimos decir eso, porque las guerras no siempre se ganan. La soberanía argentina fue siempre discutible y nunca concreta, pero debemos admitir que son inglesas desde el día en que Benjamín Menendez firmó la rendición. Argentina en esta época. Tiene para elegir tres caminos. (A) volver a intentar otra invasión militar. (B) continuar con los reclamos que antes de la guerra eran difíciles y después de ella más difíciles. (C) Una nueva estrategia que nunca fue usada. Se trata de firmar un tratado de no agresión entre Argentina e Inglaterra (que no contradiga a la rendición) para permitir el acercamiento de los pueblos. Mantener relaciones comerciales y culturales. Este tratado le conviene a ambas partes, más argentina porque le da una renta económica, Imagine argentinos de turistas o trabajando en las isla y comercios argentinos instalados allá, imagine isleños por todo el país en las escuelas hospitales y trabajando en argentina. imagine un par de cruceros con hiper mercados mayoristas y minoristas que recorren el país desde Rosario hasta Punta Arenas, pasando por las islas y allí cargan productos isleños y descargan productos argentinos, entre ellos vehículos con volante a la derecha. Imagine cómo bajan los precios en Tierra del fuego y la Patagonia. con esto en 50 o 100 años las malvinas serían argentinas pese a la rendición que firmó Menendez y si no lo son nos queda para nosotros un país bastante querible.

La revolución en marcha.

La revolución en marcha. Esto comenzó allá por los años 60. Se respiraba aire de cambio. No había calendario ni objetivos. Hubo un cambio en la forma de ver el mundo porque a partir de la Revolución Cubana, en donde, por primera vez unos nadies se pusieron a escribir la Historia por su cuenta, cosa que comenzó a hebir en la sangre de los jóvenes del Mundo, y también en los de EE UU. Por entonces apareció el nihilismo, el hippismo, la espiritualidad, las jornadas de Francia, el cordobazo, las guerrillas, el Siloismo del que fui parte. Todos salíamos a escribir la historia. Cada uno a su manera. Fue una moda, una época. Todo aquello pasó. Pero como dice la física, todo se transforma. Los hippies se pusieron traje sin quitarse las zapatillas y se convirtieron en jupis ubicados en los puestos claves del poder mundial. Pasaron décadas sin poder cambiar cosa alguna en el Mundo, hasta que un día le dieron al sistema el primer golpe. Este fue tres satélites geoestacionarios para comunicación gratis para todos los habitantes del Mundo, pocos gobiernos informaron e instruyeron al pueblo para usarlos. Fue un fracaso global, pero fue el comienzo de un camino sin retorno que es el tema de esta nota. El segundo golpe sin retorno fue la aparición de Internet. El poder antes de ser el poder es el saber. El poder no está en el dinero si no en el saber. Si estaría en el dinero, el Mundo estaría en poder de los países árabes desde los años 70. Internet repartió el saber y con eso repartió el poder. Cualquier pobre que tuviera una habilidad podía venderla a todo el Planeta aunque viva en el desierto y esa habilidad podía haberla aprendido por Internet. El tercer paso sin retorno fue la aparición de Linux. Usted dirá ¿qué daño le puede hacer un software al sistema? Paso a explicar: El poder y la riqueza crecientes estaban en manos de los dueños de la tecnología cibernética como IBM, Bull, NCR, Burrows, Aple, Microsoft y otros. Hoy nadie podría hablar por teléfono en su barrio sin pagar algo a los monopolios, porque los únicos que podían programar y crear sistemas nuevos eran lo monopolios. Porque los programas de programar tenían código secreto. Pero apareció el software libre con código abierto, y al ser abierto cualquier persona que sepa programar puede hacer todo lo que hace IBM. Ahora yo le pregunto a usted ¿Qué puede hacer IBM para que Sony la necesite y le pida algo? Internet repartió la cultura, la ciencia, el cine, los libros, los secretos de las industrias, los secretos militares y los de estado. Ni un solo paso de esta Revolución en Marcha tiene retorno. Pero es lo más difícil de ver, justamente porque está en todas partes. La revolución continua con Open Source Technology. Con la que cualquiera puede poner una fabrica de lo que sea (y vender por Internet) Con el «Gobierno Abierto» en el futuro, el gobierno será una computadora donde todos entran con igual derecho y funciona por consenso. Y con el dinero virtual. Y los próximos pasos también serán irreversibles. El software libre le rompió le espinazo al capitalismo y ahora es cuestión de esperar. ¿A alquien se le ocurre una idea para parar esta Revolución en Marcha?

La guerra del agua

La guerra del agua.
Declaro enfáticamente que nadie nos va a robar el agua. Es imposible que eso suceda por una razón muy sencilla. Ya la robaron. ¿A caso usted no se ha dado cuenta que está pagando por ella?
En principio el agua era gratis. Todavía, en las leyes argentinas es delito negar un baso de agua a quien la pide. Primero vinieron los aguateros con su carro con tanques y su animal. Luego los gobiernos hicieron lo mismo a gran escala con el agua corriente pero a un precio razonable. Todavía era nuestra o del país o del pueblo y tenía un precio razonable. Luego vino el ataque de monopolios mundiales y comenzó la guerra. Si usted asocia guerra con soldados, aviones y campos de batallas no va a entender lo que viene.

Esta guerra fue mucho más sofisticada. Las armas usadas fueron hechizos, como los de antes pero en manos de las empresas de publicidad más avanzadas del Mundo. El campo de batalla estuvo en su corazón y el de todos los mortales de este Mundo. Lo que hicieron es digno de admiración. Los hechiceros de antes podían generar odio, miedo, idolatría, podían influir en los acontecimientos. Pero nunca, ninguno de ellos llegó a mover las manos de la gente a control remoto. Los hechiceros de hoy lo hacen, y cuando uno está frente a la góndola del super-mecado siente que las manos tienen autonomía y van en dirección no elegida por uno. Esto lo vienen haciendo con los productos que más salen. Pero el caso del agua potable va más allá. Primero tienen que convencernos de que cada vez que uno tiene sed tiene derecho a excretar un envase de plástico. Que ese envase es el único que va al ecosistema, por lo tanto es poco, los que tiré ayer, los de mañana, los que se tiran en todo el Mundo en este momento no existen, se han desmaterializado de inmediato. ¿Qué le hace esta botellita al ecosistema? Todo ese pensamiento no es propio de uno. Ha sido instalado junto con otros cepos que nos hace pensar varias otras cosas. No han hecho tenerle miedo al agua de la red y ningún temor si la meten en una botella plástica.

¿Quien nos robó el agua?
No es un personaje famoso. No una marca conocida es la empresas que tiene la tecnología de hacer botellas y bidones plásticos. Ellos brindan las matrices, los materiales y el asesoramiento para que uno instale un monopolio u oligopolio en cada país. Usted habrá notado que las botellas son idénticas en todo el Mundo. Se ve en vídeos de Africa, India, Groenlandia, Perú, Filipina. En las reuniones de pueblos originarios, en reuniones internacionales para el cuidado del Medio Ambiente, en las rebeliones de pobres, en los reportajes a gente de la calle, en las reuniones de la Cumbre de Comercio, en las reuniones de la ONU, en la mano de los que hacen huertas.

Una escena en Buenos Aires:
Un hombre adulto que ha crecido tomando agua de la canilla ahora se niega a beberla para cuidarse del cloro, acto seguido y sin precaución alguna, bebe agua saborizarda que contiene cosas peores como benzoato, ciclamato, aspartamo, dos antibióticos, sabor, color, turbiedad y espesante artificiales. Esta conducta responde a que esa persona le ha borrado el cerebro y le han escrito todo de nuevo en absoluta conveniencia de los monopolios que contratan a los hechiceros de hoy.

El agua de Buenos Aires no tiene nada de contaminación, el cloro se va en pocas horas en una botella destapada y si la toman con sabor a cloro no pasa nada tan grave como tomar agua saborizada, gaseosa, jugos artificiales o cualquiera de las pinturas bebibles que se ofrecen en las góndolas. Las aguas embotelladas que se ofrecen aquí son de la red. Si se envasara tanta cantidad de agua en los lugares de donde dicen ser, veríamos una incesante caravana de camiones todos los días y de año por las rutas. Lo que hacen es dejarla en un tanque para que se le vaya el cloro y pasarla por un filtro de carbón activado como los que se venden en el comercio pero más grande.

Los gobiernos deben prohibir la venta de agua envasada porque el la causa número uno de la basura de cada ciudad. Además deben obligar a las empresas de agua a que entregue agua desodorizada como la envasada. Esterilizar el agua con luz ultra violeta es más barato que con cloro y pasar el agua por una chapa o cualquier cosa de plata, es más barato que dejar 6 ppm de cloro residual. Si no lo hacen no es por el precio.

A los poderosos todavía les falta robar el agua de las altas cumbres que en su mayoría es de nadie. La guerra del agua está hoy en esas regiones porque la necesitan para lavar el oro.

Propuesta:
Participa del contra ataque. Antes que las botellas descartadas cubran el Planeta. Se un soldado de la resistencia. Borra de tu cabeza eso de que hay que beber un sorbo cada 15 minutos para mantenerse con vida. Este es un cepo que te han metido los hechiceros. Ten miedo de beber cualquier pintura que te ofrezcan. Toma agua del tanque o déjala reposar antes, para que no te envenenen con cloro. Lucha para que tu gobierno obligue a que el agua potable sea potable. Has todo esto aunque seas el único en el Mundo que lo haga y dile a otro que lo haga aunque sea el único y que le diga a otro.

Antonio Urdiales Cano

La culpa de todo es de los zurdos.

Una parte del problema es que los zurdos tienen miedo de que les digan “utópicos”. Dígale eso a uno de ellos y verá que se queda sin argumentos, sin palabras y sin voz. La otra parte del problema es que los de derecha sí son utópicos. Ellos sí sueñan con un país mejor (par ellos). Le dan fuerza a sus sueño, lo imaginan lo recrean lo ven, le ponen detalles, le buscan sus flaquezas y fortalezas, estudian la factibilidad, le hacen propaganda, escriben las leyes necesarias para tal fin y hacen todo lo posible por hacerlo realidad. Lo que hoy es utopía mañana puede ser realidad y lo que hoy no es utopía mañana no será. Cuando Bernardo Neustadt comenzó a hablar de privatizar era utópico y solitario.

La realidad actual es la suma de algunas utopías de la derecha que se hicieron realidad (la mayoría). Nadamos en un océano de utopías de derecha. La izquierda misma es una utopía de la derecha hecha realidad. Ahora mismo me voy a convertir en derechista y me voy a poner a soñar con una izquierda que colme todas mis aspiraciones (las de derecha, claro está): -Me gustaría que los zurdos no hablen nunca de Democracia Directa.  Y mucho menos de gobierno abierto. Que se mantengan en la antípoda de la revolución tecnológico. Que no propongan otra cosa que una revolución como la rusa, total ya no es factible, ni siquiera en Rusia. Que no adapten su doctrina al momento histórico. Que no conozcan ni inventen otra táctica que no sea la que dio resultado en Rusia. Que desprecien a los gobiernos socialistas de cualquier clase y por cualquier motivo. Que desprecien a los movimientos sociales, cacerolazos, indignados. Que no se dejen tragar por la doctrina de la gente de hoy e intenten imponerles la suya. Que vayan a las manifestaciones nada más que a captar afiliados, porque no hay cosa que produzca mas rechazo en la gente. Que rechacen todas oportunidades que les brinda la historia. Que sean capaces de traicionar a la revolución con tal de no pecar de oportunistas. Que no aya belleza en sus propuestas y que nunca jamás aya en su discurso un poquito de poesía.

El sistema está en retirada hace muchos años y no hay propuesta de ningún otro lado. La culpa de todo es de los zurdos porque están paralizados mucho antes que el sistema para que no les digan utópicos.

Si la historia la escriben los que ganan, entonces vamos a escribirla nosotros.

Juicio por la basura nuclear

Correo recibido el 06-12-06:

Queridos amigos:

Como sabemos, la mayor parte de las promesas asociadas a la energía nuclear no llegaron a cumplirse. Estamos muy lejos de tener la energía barata, inagotable y segura que nos prometieron hace 60 años, cuando las grandes potencias necesitaban de centrales nucleares que les permitieran producir el ansiado plutonio que necesitaban para sus bombas atómicas. Un aluvión de publicidad periodística, apoyada en películas y novelas de ciencia-ficción, nos describía ese futuro luminoso.

Así, ellos tuvieron sus bombas y nosotros empezamos a acumular residuos radiactivos que nadie esta muy seguro de como tratar y a que costo.

Inclusive, la ultima promesa (que la energía nuclear nos iba a salvar del cambio climático) también resulto falsa. Todos los veranos, en el momento de máximo consumo energético, los franceses tienen que desconectar sus centrales atómicas, ya que los ríos no llevan suficiente agua para enfriarlas.

Queda, sin embargo, una pequeña posibilidad, que es hacer el peligroso negocio de recibir residuos radiactivos. Y aunque parezca que nadie quiere pasar de lo luminoso a los oscuro, hay quienes si lo hacen. Argentina ha firmado un convenio con Australia para venderle un reactor nuclear, con el compromiso de recibir y tratar en el país los residuos que ese reactor genere. Se trata, por supuesto, de una abierta violación de la Constitución Nacional, que prohíbe el ingreso al país de residuos radiactivos.

A pesar de eso, la mayor parte de nuestra clase política voto una ley que ratifica el convenio con Australia, sabiendo de su inconstitucionalidad. Ni siquiera había una razón. Es probable que la ejecución de ese contrato de perdidas, por la cantidad de inversiones que hay que hacer para satisfacer los requerimientos técnicos del proyecto.

¿Que sentido tiene, entonces?

Que el convenio con Australia abre una puerta, que es la posibilidad de especializar al país en recibir y tratar residuos radiactivos provenientes de todo el mundo. O sea que no son los gramos de residuos que vendrán de Australia sino las toneladas que llegaran después, con los consiguiente riesgos que otros países no quieren correr en sus respectivos territorios.

Un ciudadano, el director de cine Juan Schroder, presento un amparo destacando la inconstitucionalidad de ese contrato. El Juez de primera instancia lo rechazo, pero la Cámara de Apelaciones le dio la razón y ordeno quitar del contrato la cláusula que permite el ingreso de basura radiactiva al país. Con lo cual, el tema pasa ahora a la Corte Suprema de Justicia para una resolución definitiva.

¿Se atreverá el máximo tribunal a enfrentar al poder político? ¿Pondrán en primer lugar su posición personal o la letra inequívoca de la Constitución?

Un gran abrazo a todos.

Antonio Elio Brailovsky

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