Imagínate

Imagínate.
Imagina un barrio en el futuro, en un país donde trabaja solamente el que quiere. Donde cada uno hace aquello que pagaría por hacer y además cobra por hacerlo. Donde todo se produce en el barrio. En una casa tienen un robot que hace cuatro sillas, luego un bote, tres bicicletas y así siguiendo. Los robots de esta generación son muy lentos para producir, pero a cambio de eso no hay cosa que no puedan hacer.

En otra casa hay un robot que solo hace ropa, este no se carga con tela sino con fibra cruda, el mismo robot hace el hilo y lo teje en forma de royo o en forma de prenda de vestir. Las medidas para hacer la ropa son individuales, se las toma cada uno en otro barrio en una cámara láser que mide de cuerpo entero. El robot de la ropa se carga con esas medidas y con modelos bajados de Internet y modificado insita o con modelos que cargó el propio usuario. Se ha perdido costumbre de probarse la ropa. En otra casa hay un robot que hace calzado. Conoce las medidas y la historia clínica de cada pie. Los adultos raras veces se miden, los niños cada vez, y el software le suma en factor de crecimiento para un determinado periodo.

Hay un grupo que fabrica pianos; no tienen prisa alguna; dicen que disfrutan más del trabajo que del producto terminado. Por cada piano tardan casi un año, pero este les va a llevar más de cuatro, afirman que ni en el futuro habrá otro piano como este. Se hace todo artesanal, salvo la ecografía que hacen de cada madera antes de usarla. Trabajan muchas horas por día sin obligación, hacen reuniones sociales, banquetes y fiestas en su trabajo y sin dejar su tarea y regalan a los visitantes la oportunidad de trabajar sin pensar en terminar como trabajan ellos.

En el siglo XXI se acabó el petróleo en todas sus formas. A consecuencia de esto, el único modelo económico posible es la “Autosuficiencia Regional”. Todo se produce donde se consume. Ya no hay modo de viajar ni enviar cargas que no sea el tren porque este consume por Kg veinte veces menos que el camión y dos mil veces menos que el automóvil. Véase https://permacultura.com.ar/no-hablemos-mas-del-cambio-climatico/ . En la estación de cada pueblo y de cada barrio hay un shopping mayorista y minorista donde entran “camiones” a comprar al por mayor y también entran a vender los productos del lugar. En esta época llaman “camiones” a unos carros eléctricos no tripulados, los hay grades como camiones y pequeños como changuitos. Los changuitos van por las veredas esquivando peatones, mascotas y bultos, y entran a los negocios a comprar o a vender, o a comprar pizza a altas horas de la noche.
En la primera etapa de la Era Post Petróleo, en las grandes ciudades no había electricidad, agua en los tanques ni alimentos; la solución era el éxodo, cosa que estaba al alcance de pocos. El llenado de un tanque de nafta llegó a costar más que el vehículo, no se salvaron los que contaban con transporte y combustible, sí los que tenían una pistola. Una vez desaparecidos los tiranos saurios del comercio, comenzó a desarrollarse la tecnología de la Autosuficiencia Regional.
Los que aún viven en las ciudades aprendieron a sobrevivir de otras maneras El compost se hace en cada cocina eso se explica en “Cómo hacer compost:” y se encuentra en https://permacultura.com.ar/videos/ Al haber desaparecido los monopolios no hay más plásticos ni detergentes, lavandinas, desodorantes y todo artículo de limpieza y perfumería. Los que viven en pisos altos no se bañan nunca. Desde que no usan jabón no tienen caspa, picazón alguna ni hongos en los pies y carecen de olor de axilas. Tienen en el cuerpo un olor tenue y agradable parecido al de la harina. Eso está en nuestro libro N.º 8 BACTERIAS PARA LA SALUD que se consigue en. https://permacultura.com.ar/tienda-libros/ Si no quiere comprar el libro debe saber que: son 10 días para que se críen las bacterias desodorantes y que no hay que usar la misma ropa en la calle y en la cama. Tampoco lavan los platos, los dejan sucios en el seca platos y dicen que en esa posición no hay bacterias patógenas. No hay calle ni terraza que no sea huerta, ni árbol que no sea frutal, incluso se cultivan techos y paredes con enredaderas comestibles como zapallos chauchas, uvas. Véase el libro N° 6 HUERTA URBANA que está disponible en https://permacultura.com.ar/tienda-libros/ La principal industria de las ciudades es la escalera, los que suben baldes y bultos. Pocos edificios tienen bomba con paneles fotovoltaicos, eleva entre 3 y 300 litros por día por vecino, dependiendo de la cantidad de departamentos. Muy pocos tienen ascensor, pero los días de Sol y en cierto horario. Y tardan un minuto para subir 10 pisos. Con energía eólica la cosa es más variable. Tienen días de buen servicio y días de nada, y es muy diferente de un lugar a otro. Por supuesto, hay lugares que tienen viento siempre.
Pero la dominación del hombre por el hombre todavía sigue. Hay pueblos dominados por tiranos corruptos, pueblos dominados por otros pueblos, otros conocieron el poder de los “buenos oradores” Este poder existe desde Demóstenes. Pero muchos lo conocieron cuando ya estaban dominados. En este libro no hay una solución para la dominación del hombre por el hombre. En nuestro libro N.º 26 PERMACULTURA URBANA Y ECO ALDEA se habla de un nuevo modo de relación que no está basada en la libertad ni en la dependencia sino en la interdependencia. https://permacultura.com.ar/tienda-libros/ No faltó la tiranía de los tecnócratas pero nada causó ni causa tanto daño como las tiranías religiosas. Pero ahora, al menos, las tiranías no son sobre miles de millones como antes. La dominación fue anterior al capitalismo y no desapareció con él. Después de todo, el capitalismo no era más la inocente creencia de que “el capital es necesario”

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