Asesoramiento: info@permacultura.com.ar

El Glifosato no hace falta.

En el verano del 2003 / 2004 Hemos cultivado 4 hs. de soja no trasgénica sin herbicida en la localidad de Mercedes Pcia. de Bs. As.

El proyecto consistía en usar como primer herbicida un cincel con forma de chapas triangulares de borde afilado. Estas chapas se desplazan debajo de la tierra a una profundidad de 2 cm. Con el objeto de cortar las raíces. El segundo herbicida era una superpoblación de soja y mijo intercalado en forma soja-mijo-mijo-soja y así siguiendo: 2 de mijo y una de soja, esta última, a una distancia menor que lo que se usaba en esa época. La relación mijo soja es benéfica por ser una gramínea con una leguminosa. Experiencias anteriores nos habían demostrado que en toda relación benéfica entre distintas especies vegetales, a menor distancia entre ellas, mayor rendimiento.

 

El resultado.

Se usó soja orgánica comprada a Removénica y mijo orgánico. Al momento de sembrar había un monocultivo de Cardencha seca (dipsacus fullonum), se pasó la cegadora y no el cincel que habíamos preparado, porque no hacía falta. La sembradora que usamos permitía hacer Inter-cultivos, usando el sembrador de fertilizante granulado para el mijo. El rendimiento en soja fue el doble de los promedios que se informaban por Radio Continental en esa época. Eso, en el momento, lo atribuimos al efecto del Inter-cultivo, pero no es así, ignorábamos que la soja convencional rinde casi el doble que la trasgénica.

Algo falló.

Contábamos con recursos económicos para sembrar 100 hs. Pero solo se consiguió un lote de 4 hs. Es imposible conseguir máquinas disponibles para tan pequeño lote, se consiguieron por favores adeudados a un tercero. Pero a la hora de cosechar no había quien lo hiciera. Del punto de vista económico fue un fracaso. Del punto de vista de la investigación fue un éxito escandaloso.

Recomendaciones.

No se puede hacer Inter-cultivos con plantas que no son amigas entre ellas, como es el caso de maíz con soja. Vea

http://permacultura.com.ar/soluciones/plantas-amigas-enemigas

Las especies a sembrar deben tener semillas de distinto tamaño, porque la cosechadora no las separa, hay que separarlas después, bajo techo, con máquinas clasificadoras de semillas (que son núcleos de cosechadoras con motor eléctrico)

En una misma siembra no se pueden poner plantas con distinto periodo porque deben secarse al mismo tiempo, a menos que siembren en distinta fecha con sembradoras especiales, que las hay. Pero esto no lo recomendamos porque mientras se espera el momento de la segunda siembra, se va instalando eso que llaman “maleza”.

Cuando hubiera una especie seca y otra que le falta poco para secar, se puede “hilerar” el campo y cosechar después.

Hay que cosechar todo, incluso las malezas y luego separar.

Se puede sembrar soja sobre pastura viva de gramíneas.

Por cada 200 o 500 plantas de soja debe haber una de Chamico, que sale solo y atrae a la chinche de la soja. La roya de la soja viene cuando a la tierra le falta silicio. Muchas gramíneas suben silicio y lo entregan a la tierra en forma de rastrojo.

La máquina fumigadora puede servir para regar con yeso para agregar azufre al maíz o a la soja, para regar con caolín cuando hay hogos y otras correcciones del suelo.

Es posible y rentable.

Queda demostrado que el Glifosato no hace falta. Por lo tanto, no hace falta que la soja sea transgénica. La soja convencional es más barata y produce más. El herbicida es un gasto inútil. El Inter-cultivo requiere más gasto en semilla pero hay más para vender, y no requiere más gasto en siembra y cosecha. Si aplicamos las leyes de la Permacultura al campo no se puede sembrar nada solo, dos o tres especies juntas y además no se puede hacer una sola siembra por año, dos o más. Esto mejora a la tierra por razones que se explican en nuestro libro “Cómo tratar a la tierra”

http://permacultura.com.ar/libros

Proponemos que los agrónomos argentinos, el INTA, las Facultades de Agronomía y todos los productores abandonen la militancia en fabor de empresas extranjeras, se pongan al servicio de la salud y la prosperidad de nuestro país.

Proponemos que nuestros representantes elaboren y aprueben una ley que prohiba el uso de Glifosato y la soja transgénica. Ya que tal cosa no perjudica a los intereses de los productores como se creía hasta ahora por ignorancia.

Antonio Urdiales Cano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *