Señor automovilista. Tenemos que hablar porque pensamos muy diferente. Usted piensa que no es lícito que yo marche a contramano o pase con luz roja. Mientras que yo pienso que no es lícito que usted ande en auto.

Por cada persona que llega al Mundo hay que plantar dos árboles para que recuperen todo lo que respira. Así esta persona no es un estorbo en la naturaleza. Si se trata de un deportista o ciclista hay que plantar tres. La potencia máxima de un hombre es 1/5 de HP. Por ese motivo, si me compro un caballo debo plantar 15 árboles más. Y si me compro un automóvil de 100 HP debo plantar 1.500 árboles. Yo no creo que usted haya plantado 1.502 árboles antes de comprar su auto. Por eso le digo que usted no tiene derecho de andar por la calle ni siquiera con luz verde.

Un automóvil de 100 HP lleva en promedio 1,2 pasajeros, eso es aproximadamente 100 Kg. Un camión de 400 HP lleva 40.000 Kg. Una locomotora de 1.000 HP lleva 2.000 Tn.

Automóvil: 1 HP = 1 Kg.

Camión: 1 HP = 100 Kg.

Tren: 1 HP = 2.000 Kg.

El 60 % de las ventas de las petroleras * es Nafta común y super. Sume a esto los automóviles a Gasoil y a gas. Creo que el 80% del cambio climático se debe al automóvil. El Planeta va a la hecatombe porque a usted le queda cómodo usar el auto para ir a la panadería, para hacer sociales, para ostentar. Esto no se dice porque los científicos, los ecologistas con poder, los empresarios, los políticos, los que hacen libros y películas, los periodistas son automovilistas o aspiran a serlo.

Le voy a decir porqué voy en dirección contraria. Es muy peligroso marchar en bicicleta entre los coches que vienen de atrás y pueden equivocarse o calcular mal y los coches estacionados que pueden abrir la puerta en cualquier momento. Hay una ley muy vieja y olvidada que dice que los que caminan por las vías o por los caminos deben ir en dirección opuesta al tránsito para que haya contacto visual con el vehículo que viene. No hay una ley nueva ni vieja que diga lo contrario. De modo que lo que hago todavía es lícito.

Le voy a decir porqué cruzo con roja. Yo no confío en ninguna barrera ni semáforo. Miro siempre para los dos lados aún en las calles de mano única, no confío más que mi propia percepción y buen tino. No cruzo con verde si para mí no se dan las condiciones mínimas según mi criterio. Después de todo soy yo el que hay que cuidar ¿No?

Le cuento todo esto por que hay automovilistas que se ponen furiosos al verme, porque creen que estoy haciendo uso de un derecho que ellos no tienen. Ya que hablamos de derechos, le cuento que hay una manera de medir cuanto de esto tiene cada uno. Observe un peatón y un automovilista que se van a cruzar en una esquina, el patón está a 1,5 m. del punto de intersección, el automovilista a 15 m. Esa es la distancia de la duda para ambos. Ahí tiene el cociente de la geometría del derecho. Haga la cuenta y se pondrá contento.

La geometría del presupuesto tiene un coeficiente mayor. Divida lo que gastan los gobiernos para la comodidad y seguridad del ciclista y lo que gastan en autopistas, pavimento, reparación de pavimento, viaductos, túneles, pasos sobre nivel, bajo nivel, señalización, semáforos para automóviles no para peatones y la orgía de luces de las autopistas. Cuando un intendente toma la lapicera para ir a firmar un gasto para automovilistas no se ponga adelante porque lo puede atropellar y caminar por arriba. No es porque sea malo, es que no lo ve. Cuando los funcionarios gastan dinero en confort para automovilistas no conocen ni a su madre, sufren una mutación. Como el Increíble Hulk, como Mr Kent. Y firman gastos terribles. Eso es porque ellos mismos son automovilistas, ven el Mundo a través de un parabrisas y desde ahí no se ven las aulas, los quirófanos, los consultorios.

El motivo de esta carta es pedirle que no se enoje con migo. Hay algunos que matan o asustan a los ciclistas como un acto didáctico, para que sirva de escarmiento. Yo creo que lo hacen para diferenciarse. Para que se note que ellos no son ciclistas. Como el policía pobre que le pegan a los pobres para que quede claro que no es uno de ellos. Usted no conoce un proyecto de vida que no sea el del auto propio. Por eso usted ve en cada ciclista un automovilista fracasado. Si lo que le digo aquí no alcanza para calmar su rabia, piense que yo no tengo la dicha de poseer una máquina tan maravillosa como la suya. Esto solo es suficiente. ¿No le parece?

* Los datos de las petroleras son de 1990. Cuando todavía trabajaba en YPF

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